La columna #Acento de José Sandoval Ortiz “Gerardo Sosa y el Grupo Universidad entre el cielo y el infierno”.

Detrás de todo el escándalo por el uso de recursos financieros de procedencia ilícita que se le achaca al líder del grupo político Universidad, Gerardo Sosa sin duda están los primeros rounds de la disputa por el gobierno de Hidalgo que habrá de tener lugar en el año de 2022.

Tal vez es muy temprano, pero por lo que se ve no, y hay quien le apuesta a dejar fuera de esa pelea a uno de los que en el papel tendría más posibilidades de competir con fuerza. Aunque vamos por partes, el tema del dinero mal usado o mal habido no es la causa, pero si el efecto, a muchos de sus competidores les ha caído como anillo al dedo el tema para restregarlo contra la pared y llevar agua a su molino.
Su desenlace cimbrará el escenario estatal en dos vertientes:

Si sale culpable, arrastrará tras de sí a los diputados locales morenistas, incluido al Presidente del Congreso Ricardo Baptista, muy cercanos a él, así como a tres diputadas federales emanadas de las filas de su grupo político, es decir una sentencia negativa, no solo lo sepulta a él, afecta a casi todos los integrantes del grupo, ya que se pondrá en duda los recursos utilizados para sus recientes campañas electorales y de paso les cortaría las alas a varios que se ven compitiendo por las alcaldías el año siguiente. Una resolución legal negativa en contra de Gerardo Sosa, dejará muchos huérfanos.

Pero una resolución positiva que muchos creen puede ocurrir, lo va a fortalecer como no esperan sus rivales, pues por un lado saldría como un exitoso hombre de finanzas que sabe multiplicar los panes y los peces en beneficio de la institución universitaria de Hidalgo y de paso aprovecha todo la publicidad obtenida en los medios locales y nacionales referente a su controversial tema, una resolución positiva para sus intereses, lo pondría de lleno en la pelea por la candidatura de Morena, muchos dirían: “Usted Disculpe”, y lo engrandecerían ante los ojos de muchos militantes que hoy lo ven con recelo político. Para bien o para mal los próximos días, semanas y meses serán fundamentales para el futuro político mediato de Hidalgo.

Después de esta resolución y con el camino empedrado o despejado podrá seguir su marcha la disputa que sórdidamente ya se libra para sumar adeptos, simpatías y posicionamiento entres las filas de la Cuarta Transformación. Ya han descontado a uno de los aspirantes en la persona del líder de Ixmiquilpan, Cipriano Charrez Pedraza, Gerardo Sosa podría ser el segundo en caer, pero de no caer, podría convertirse en el primero de la competencia.

Competencia a la que asiste de manera temprana, el senador Julio Menchaca Salazar, el diputado Julio César Ángeles, el ex cantante Francisco X. Berganza, el Delegado General de Programas Sociales, Abraham Mendoza Zenteno y Canek Vázquez Góngora, este último apadrinado por la dirigente nacional de MORENA, Yeidckol Polevnsky: Es cierto que en el inicio de 2019 a muchos se les antoja muy posible que el partido llamado a lograr la alternancia política estatal en Hidalgo, es Morena, pero todavía falta mucho trecho.

Aquí la pregunta sería, a Morena le afecta o le benefician los casos de Charrez y Sosa Castelán.

En el vaso medio lleno, dirían que le benefician pues serían enjuiciados por autoridades del mismo partido, en el caso de Ixmiquilpan, lo han suspendido de sus derechos y en el Congreso la mayoría morenista le abrió paso a su desafuero para enfrentar a la justicia, por el caso de la persona atropellada hace unos meses en lo que presuntamente el participó.

Y en el caso de Sosa, es la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP, a cargo de Santiago Nieto quien está llevando a cabo las diligencias que podrían desembocar en un amanecer amargo para el líder del grupo Universidad, Gerardo Sosa, Nieto, fue ubicado ahí directamente por el Presidente Andrés Manuel López Obrador. El Presidente de México mandaría el mensaje que el combate a la impunidad va en serio, incluso para los aliados de la coyuntura electoral.

En el vaso medio vacío que les gusta a los grupos opositores a MORENA, se podría decir que los personajes ligados a MORENA son nocivos para la política, y para claro ejemplo estos dos casos, en el primero Charrez se ha negado en todo momento a asumir culpabilidad alguna, finalmente será el gobierno estatal priísta, el encargado de impartir justicia. Su posible paso por la cárcel sería un estigma para las filas de MORENA, debido a que es un diputado federal llegado bajo sus colores. Mientras que Gerardo Sosa involucrado en indebido manejo de recursos de la Universidad, pondría en serios predicamentos a más de la mitad de los diputados de MORENA llegados al poder hace un año y muchas implicaciones más.

¿Por qué escribimos tanto de Gerardo Sosa?, tal vez porque estando en el ostracismo que significó apropiarse de Movimiento Ciudadano hace 3 años y haber fracasado en su intento de ser candidato al Senado por el Frente por México primero y luego por MORENA, el escándalo político del momento en Hidalgo podría ponerlo en la jugada como nunca lo imagino, en su papel de víctima y perseguido político. Habían intentado ser gobernador en 1999 y en 2005, con poco, muy poco éxito. Pero hoy las cosas pintan o pintaban diferente.

¿Está todo fríamente calculado?, ¿a favor de quién?. ¿un dulce envenenado?, ¿culpable o inocente?.

Foto: Effeta

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