La columna #EsquinaPolítica de Yuri R. Ruiz “La inseguridad ya llegó a Hidalgo”.

Las autoridades de Hidalgo no lo quieren reconocer, pero lleva meses que la inseguridad en la entidad ya es algo preocupante sobretodo en municipios donde se decía que no pasaba nada, se desató de repente la violencia y ahora ya hay preocupación aunque se hable de hechos aislados porque los 12 desaparecidos de Huichapan, más los siete ejecutados de Nopala, además de los operativos para atrapar a huachicoleros en Tecozautla no hacen otra cosa más que prender la alerta amarilla para mandar una señal al gobierno de Omar Fayad, quien debe estar al pendiente de estos y otros sucesos que empiezan a ser cotidianos en esa región.

Por Tecozautla, Huichapan y Nopala, pasan algunos ductos de Pemex que surten de combustible a estados del bajío como es Querétaro, Guanajuato, para llegar a Michoacán y Jalisco, pero también a otros de la zona centro como es el Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Puebla, obviamente Hidalgo y Veracruz, por lo cual la lucha por el control del trasiego del combustible entre algunos cárteles y grupos delictivos es algo que debe observarse con atención y no pretender ignorar lo que pasa.

Los tres ámbitos de gobierno deben actuar como son los municipios, Estatales y gobierno federal para frenar ese flagelo contra el robo de combustible, pero con mayor énfasis en el descontrol de inseguridad que se tiene en la entidad, por lo cual el llamado es para el área de la procuración de justicia y de seguridad pública a cargo de Raúl Arroyo y Mauricio Delmar.

Aunado a lo que sucedió en Huichapan donde desaparecieron 12 personas en el mes de septiembre pasado, y lo ocurrido en febrero en Nopala al ejecutar a siete individuos y algunos operativos en Tecozautla, ahora ponemos atención en la ejecución de hace una semana en el municipio de Acaxochitlán del hijo del presidente del patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Gerardo Sosa Castelán, de nombre Gerardo Sosa Cravioto donde poco se dice al respecto de ese homicidio lo que hace crecer varias hipótesis de especulaciones que van desde un ajuste de cuentas por líos de amores, un mensaje político al líder del llamado grupo universidad, o bien un hecho aislado por intento de robo.

La creación de la reciente aprobada Guardia Nacional con mando civil, a través del Congreso de la Unión que deberá ser aprobado por algunos congresos locales para reformar la Constitución, puede ser la solución para algunos estados que sufren de violencia y es una exigencia de la sociedad hidalguense que el gobierno que encabeza Omar Fayad, acepte que la entidad ya vive tintes violentos, que si bien no se comparan con estados como Guerrero, Jalisco, Michoacán, Estado de México o Guanajuato, ya es tiempo de cambiar el discurso y mejor decir que se tomarán las medidas necesarias para erradicar o controlar lo que sucede, pero no negar lo que todos ven y solo el mandatario local atribuye la inseguridad a otros lugares que pasan por Hidalgo porque es su paso natural.

Es indudable que Hidalgo es un municipio hermoso porque tiene paisajes naturales, porque cuenta con gran gastronomía, hospitalidad y calidez humana, por lo cual es una exigencia que regrese la tranquilidad a la entidad, pero para eso primero se debe aceptar el problema, cosa que aún no hace el gobernador emanado del PRI, Omar Fayad Meneses.

APUNTES DESDE MI ESQUINA

Para la presidencia y secretaria general del PRI nacional, suenan algunos hidalguenses que buscarán hacer ruido. Algunos dicen que el actual senador y líder de los legisladores tricolores en la Cámara Alta, Miguel Osorio Chong, ex secretario de Gobernación, será uno de los que busquen enderezar el camino en ese partido.

Otra que se menciona, misma que hará mancuerna con el actual gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, es Carolina Viggiano, de quien se comenta pretende ser la secretaria general, por lo cual es probable que los priistas hidalguenses tengan un representante en el Comité Ejecutivo Nacional.
Hay que esperar para ver cómo se mueven las piezas en el PRI, porque unos dicen que es tiempo de reestructurar y volver a construir el partido, otros piensan que sólo falta mano dura y un verdadero líder que ponga orden en el partido.

Entendiendo esto, Alejandro Moreno junto con Carolina Viggiano, son los lógicos para reconstruir al Partido Revolucionario Institucional; mientras que Miguel Osorio, debe ser el de la mano firme que regrese la disciplina perdida en el partido desde hace algunos años.
Mireya Roa, eres el complemento que buscaba

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