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Hidalgo

El matrimonio, a la basura entre la juventud mexicana

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César Peña

México, 2 de enero.- Las pautas de comportamiento de las parejas en México se han modificado sustancialmente en las últimas dos décadas de tal forma que el matrimonio civil ha ido en picada entre hombres y mujeres, quienes han optado por otras formas de relacionarse.

De 1960 hasta 1999, las uniones civiles crecían a tasas de entre 5 y 6 por ciento anual, según revelan datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), tan sostenidamente como crecía la población (a ritmo de 1.3 por ciento), ya que las parejas no encontraban otra forma de relacionarse pues las uniones libres, eran mal vistas, practicadas por gente “sin valores” y eran vinculadas a la promiscuidad.

El pico máximo se encuentra en 1999 con 743 mil 852 matrimonios contabilizados. A partir de ahí, la curva comienza a descender de forma tal, que hoy, pese al enorme crecimiento poblacional, México apenas contabiliza poco más de medio millón de uniones.

En 2015 el registro muestra 558 mil 022 matrimonios, 2016 543 mil 749 y 2017, último año del estudio del INEGI, muestra apenas 528 mil 668 uniones.

Jóvenes rechazan el matrimonio.

Son sobre todo las parejas jóvenes, quienes han optado por la unión libre, es decir, deciden vivir juntos apenas con la “bendición” de sus padres. Ana y Luis llevan casi una década juntos morando con sus hijos en el barrio de Cubitos. Nunca se casaron y sienten que así están bien.

Su caso no resulta anecdótico, pues a partir del año 2000, menos del 20 por ciento de las parejas deciden casarse. La capital hidalguense es el vivo ejemplo de esta situación en que a muy pocos les interesa llegar a la boda civil y al altar. Esta tradición se encuentra sólo entre la clase media alta y alta.

Lo mismo sucede en municipios rurales como Zempoala, donde es extraño que los jóvenes se casen pues ante los altos costos de una boda y el escaso interés de la unión civil, las parejas deciden cualquier día irse a vivir juntos y asunto resuelto.

Pese a todo, México se encuentra aún dentro de la lista donde las uniones civiles siguen dominando pues países como Estados Unidos están desbaratando esta institución a pasos agigantados pues mientras hace unos años el 72 por ciento de los adultos se casaba, hoy apenas lo hace un 36 por ciento. Lo mismo sucede en España, que siendo uno de los enclaves del catolicismo, apenas un 37 por ciento de parejas se casa.

Sin embargo, estamos aún muy lejos de Suecia, donde sólo el 1 por ciento de las parejas deciden casarse.

Hidalgo, también a la baja

Los matrimonios gratuitos organizados y promovidos por las autoridades municipales, que anteriormente reunían decenas de parejas para formalizar legalmente su unión – generalmente de años atrás -, está entrando en el mismo desuso.

Tlanalapa, un municipio pequeño enclavado en el Altiplano, celebraba alrededor de una cuarentena de esponsales a mediados de la década anterior, cuando las autoridades inician esta campaña gratuita. Los primeros años fue la oportunidad para que las parejas no gastaran en este trámite y esperaban el 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, fecha icónica, para formalizar su unión.

El 14 de febrero de 2018, sólo 5 parejas llegaron a casarse y muy probablemente este año, casi en puerta,  sea igual o menos pues a nadie le interesa hacerlo. Los jóvenes se han dado cuenta que hoy las leyes protegen a mujeres y niños sin importar si están o no casados.

En contraste con los 14 mil 400 matrimonios que se registraron en 1998 en Hidalgo, en 2015 se verificaron 10 mil 913, en 2016 9 mil 982 y en 2017 9 mil 402, manteniendo la misma tendencia a la baja que a nivel nacional.

También aquí la unión libre, junto a nuevas formas como el poliamor, han ido sustituyendo las formas de convivencia.

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